La industria farmacéutica no quiere curar a la gente sino hacer negocio con ellos.

Gwen Olsen la autora de confesiones de una ex camella de drogas, nos cuenta. La industria farmacéutica no quiere curar a la gente sino hacer negocio con ellos. Gwen es victima de la psiquiatría, después del suicidio de su sobrina por negarse a tomar drogas psiquiátricas se ha convertido en una activista en contra de las drogas psiquiátricas. Y en una activista en contra de los abusos de la industria farmacéutica, para la que trabajó durante 15 años.

Que la industria farmacéutica está mas empeñada en curar los síntomas del Alzheimer que encontrar la cura para el alzheimer. Ni tienen intención de encontrar la cura para enfermedades del corazón o del cancer sino solo pastillas para tratar los síntomas.

Por ejemplo, los Antidepresivos S S R I que no funcionan, ya que solo funcionan en algunos casos muy severos, el hecho de que hacer deporte es lo mas efectivo para evitar la depresión, es algo que no te recomiendan los médicos, lo que te recomiendan es tomar pastillas de por vida.

La industria farmacéutica gana hasta 6 veces más de dinero que cualquier tipo de industria y lo hacen con la filosofía del mantenimiento de enfermedades y tratamiento de síntomas en lugar de la búsqueda de medicamentos que realmente curen las enfermedades.

Hay que distinguir entre un desorden y una enfermedad porque no se debe tratar un desorden con medicamentos como si se tratase de una enfermedad, que es lo que realmente pretende la industria farmacéutica.

Una vez empieces a tomar medicamentos tras medicamentos te convertirás en una víctima de la industria farmacéutica. Somos para la industria farmacéutica vacas para ganar dinero.

Ver el video de la entrevista http://youtu.be/wIWuEAFlg1Y

Gwen Olsen es la autora del libro, Confesiones de una camella de Drogas.

Gwen es una activista apasionada de la salud mental, escritora y oradora dinámica que dedica gran parte de su tiempo a la salud mental y la defensa de los niños.

Fue representante farmacéutica durante quince años 1985 – 2000, Gwen trabajó para McNeil Pharmaceutical, Syntex Laboratories, Bristol-Myers Squibb, Abbott Labs y Forest Laboratories. Ella era un representante para la venta de medicamentos con receta a los médicos en obstetricia y ginecología, ortopedia, cardiología, neurología, endocrinología y psiquiatría.

Si el vídeo anterior te pareció interesante, más interesante te parecerá este. Gwen Olsen cuenta como se convirtió en activista anti psiquiatría por su mala experiencia personal y por la mala experiencia de su sobrina que se suicidó como consecuencia de la practica psiquiátrica. Este vídeo no tiene desperdicio.

La historia de Gwen Olsen. (En Español)

Aquí tenemos dos casos de victimas de la psiquiatría una tía, Gwen Olsen y su sobrina Megan Leslie Blanchard . La tía perdió la memoria por culpa de los medicamentos psiquiatricos no pudiendo trabajar en un trabajo de más de media jornada y su sobrina se acabó suicidando, quemándose viva, porque no quería tomar más medicamentos psiquiátricos pues estos le habían destrozado la mente. La peculiaridad de este caso es que la tía durante 15 años estuvo vendiendo medicamentos como visitadora médica. Entre ellos medicamentos psiquiátricos.

Gwen se ha convertido en una activista antipsiquiatría, es la autora del libro Confesiones de una camella de Drogas. Y tiene muy claro que no hay ciencia en la psiquiatría, que no hay forma de diagnosticar de forma científica una enfermedad mental, sino que se hace en función de unos criterios subjetivos sin base científica. (Esto la convierte en una activista antipsiquiatrica)

La historia de Gwen.

En cuanto a Gwen, su médico no se dió cuenta de que los antidepresivos que le recetó reaccionaron con las benzodiacepinas que tomaba y acabó diagnosticándola erróneamente como bipolar.

Le recetaron antidepresivos después de un divorcio. Había tomado ansiolíticos durante años. Los antidepresivos reaccionaron negativamente con las benzodiacepinas que tomaba (las había estado tomando durante 10 años), sufriendo tanta ansiedad, no podía sentarse ni estar quieta, se lo comentó al medico y su medico le dijo que como no aparecían esos síntomas en el prospecto lo que debía hacer era aumentar la dosis del antidepresivo. Pues el médico pensaba que ella tenía una depresión agitada. Como buena paciente Gwen Olsen dobló la dosis convirtiéndose entonces en una maníaca psicótica. Desarrollo entonces acatisia, un estado en el que no puedes estar quieta, un estado en el que no paraba de temblar, para algunas personas es causa de suicidio. Llamó a su medico y este le dijo que no esta deprimida que como estaba maníaca lo que realmente tenía era un trastorno bipolar y que le iba a dar estabilizadores de animo y antipsicóticos. Después de tomar estos medicamentos Gwen tuvo problemas de memoria, olvidaba las cosas y apenas podía trabajar a tiempo parcial.

Gwen opina que para los psiquiatras ella y las personas como ella son un problema porque si consiguen demostrar que las terapias bioquímicas no funcionan muchos psiquiatras se quedarán sin trabajo.

Pero lo que realmente la llevó a convertirse en una activista antipsiquiatrica fue el hecho de que los medicamentos destruyeran su mente. Después de tomar los medicamentos no volvió a ser la misma. Y apenas podía trabajar a tiempo parcial.

Otra cosa que le sucedió y que le motivo a convertirse en activista anti industria farmacéutica fue el suicidio de su sobrina. Otra vez la mezcla de dos sustancias provocó una situación que fue mal diagnosticada primero como bipolaridad y después como esquizofrenia.

La historia de su sobrina.

Su sobrina estudiaba medicina, sufrió un accidente de coche y le recetaron Vicodin, un opioide analgésico. La medicación la dejaba muy sedada y no podía estudiar. Intento pasar la noche en vela con unas amigas para estudiar para un examen al día siguiente, y fue a una tienda a comprar un estimulante llamado efedra, al reaccionar con su medicación esta interaccionó y ella acabó en el hospital donde se le diagnosticó como bipolar donde se le recetaron toda clase de antidepresivos y antipsicóticos. Convirtiéndola en una enferma psiquiatrica. Después fue diagnosticada como esquizofrenica. Le hicieron tomar hasta 14 medicamentos. Por lo que tuvo que dejar de estudiar, ya no era capaz de llevar una vida normal. Después se fue a vivir con Gwen a su casa, en donde intento practicar una terapia natural pero su madre la obligó otra vez a visitar a un psiquiatra. El problema es que si no intentas dejar lentamente la medicación puedes tener serios problemas y eso fue lo que le pasó a su sobrina. Como sabía que los medicamentos eran los que le estaban perjudicando los dejó de golpe entrando en una fase psicótica. Su madre entonces como ya dijimos la obligó a ver un psiquiatra y a tomar otra vez medicamentos psiquiátricos por lo que ella (su sobrina) decidió suicidarse. Intentó colgarse de un ventilador del techo pero no lo consiguió porque por el propio peso del ventilador el ventilador se cayó por lo que entro en otra habitación cogió una lámpara de aceite se prendió fuego y se quemó viva.

Si ha llegado hasta aquí leyendo puede entrar en la página de Gwen http://gwenolsen.com/excerpt/ y leer un extracto de su libro.

O puede entra en su facebook, cuidado está en Inglés. https://www.facebook.com/gwenolsen.rxreformer/

 

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