La empresa sueca que protege la intimidad de sus clientes desafiando las leyes.

Un proveedor de Internet sueco desafiará las leyes “anonimizando” todo el tráfico de sus clientes.

La empresa es Bahnhof, esta es su página web:

http://www.bahnhof.net/

Puedes leer el artículo original en http://www.lainformacion.com. En este enlace.

Bahnhof, el más antiguo proveedor de Internet sueco, había sido hasta hace poco más bien desconocido fuera de sus fronteras. Sin embargo, el año pasado su nombre figuró en muchas noticias vinculadas a WikiLeaks, la web de revelación de secretos, por hospedar sus máquinas en su centro de datos de Estocolmo. Ahora han vuelto a la actualidad con una propuesta para eludir la Directiva Europea de Retención de Datos, que obliga a todos los proveedores a guardar información sobre las conexiones de sus clientes.

La directiva en cuestión se aprobó hace años en el parlamento de la Unión Europea, y en el caso de Internet se refiere a datos de los clientes y su navegación por la red. En los servidores del proveedor quedan normalmente archivados datos tales como las direcciones IP que visitan, el nombre y dirección del usuario y la hora, fecha y duración de las comunicaciones. La idea original tras esta legislación es que esos datos pueden ser utilizados únicamente para la “detección, investigación y persecución” de delitos relativos al terrorismo y al crimen organizado, por ejemplo comprobando por dónde navegaron en días anteriores los criminales tras producirse un atentado o un crimen de importancia similar.

Lo que van a hacer en Bahnhof es hacer pasar todo el tráfico de los clientes por una VPN (Red Privada Virtual) completamente cifrada mediante técnicas criptográficas seguras. De este modo, ni siquiera los propios operadores de Bahnhof sabrán por dónde navegan los usuarios, dado que no habrá registros (logs) que guardar: su navegación será anónima a todos los efectos. Esto, según sus directivos, “no hará muy felices a los lobbies de la propiedad intelectual” que persiguen a quienes presuntamente infringen sus derechos solicitando sus datos personales para saber quiénes son, qué contenidos alojan y por dónde navegan.

La idea de Bahnhof es tan poderosa como sencilla: como el proveedor no sabrá lo que hace la gente, no habrá datos que guardar, ni nada útil que entregar ante el requerimiento de un juez. La opción de navegar a través de la VPN cifrada será el modo por defecto de ese tipo de conexiones, así que todos los clientes estarán seguros: la información que quedará registrada sobre sus conexiones será en la práctica irrelevante: ¿Día y hora de conexión y desconexión del usuario? Quien tenga una tarifa plana, como es común en Europa, puede dejar la línea conectada todo el rato. ¿Alguien desde una dirección IP de Bahnhof accedió a una web externa, y la policía quiere saber quién es? “Lo sentimos, sabemos que fue uno de nuestros 500.000 clientes, pero no cuál de ellos porque está todo cifrado, si quieren les pasamos un disco completo con datos indescifrables”.

No sin cierta ironía, el ISP ofrecerá también un servicio extra al que los clientes podrán optar voluntariamente. En este caso, dicen, “dejar que te espíe el gobierno costará unos 8 dólares más al mes”.