Peter Breggin. No debemos tomar drogas psiquiatricas.

La gran mentira del desequilibrio químico inventada por las farmaceúticas para justificar que hay que tomar drogas psicotrópicas para curar los problemas mentales. Doctor Peter Breggin psiquiatra americano. Collin Ross y Tomas Saz psiquiatras Americanos también comparten esta opinión. Peter Goetche. Médico danes también comparte su punto de vista.

El doctor Peter Breggin. Verdades psiquiatrícas.

Tema. El paciente que está psicótico que es tratado como esquizofrénico.

Conclusiónes. Una relación terapéutica afectuosa puede curar. Sin necesidad de tomar medicamentos, drogas psiquiatrícas. El experimento que hizo el doctor Breggin cuando joven demostró ya que hasta los peores pacientes de psiquiatricos pueden ser curados sin  drogras psiquiatricas, incluso después de haber sido declarados enfermos mentales incurables por la pseudopsiquiatría moderna. Otra conclusión de Peter, es que incluso casos muy graves pueden curarse en cuestión de pocos meses sin medicamentos psiquiatricos. Lo que contradice lass teorías, si las teorías de la psiquiatría de que la mayoría de las enfermedades mentales son para toda la vida.

Notas.

Para Peter Breggin al igual que Tomas Saz, dice que no existe la enfermedad de la esquizofrenia.

Peter Breggin dice que los antisicóticos producen demencia.

¿Que és lo que ayudaría más a este individuo? Recordar que el doctor Peter ya ha hablado de lo malo que son los medicamentos psiquiátricos. La cuestión es como ayudar a las personas más alteradas sin usar medicamentos psiquiátricos. De como ayudar a las personas que están tan alteradas que quieren suicidarse.

Me inicié en la psiquiatría cuando tenía 18 años. Era un estudiante del primer año de Harvard planeando en licenciarme. Bueno me estaba licenciando en Historia y Literatura. Norteamericana y pensando en ser profesor. Un amigo mío me invitó a ser voluntario del Hospital Metropolitan (Metropolitan State Hospital) Era 1954. Fuimos al hospital que era como una fortaleza en lo alto de una colina. A las afueras de la ciudad. Cuando entró en el hospital, mi inmediata impresión fué el hedor, el deterioro, los pacientes encorvados y humillados, todo parecía un campo de concentración de finales de la segunda guerra mundial. Yo pensé que si yo tuviera que vivir en esas condiciones, confinado de ese modo, sufriendo abusos y privaciones y soledad no sería capaz de mantener mi cordura. Y cuando visité a los pacientes jamás tuve la sensación de pensar, tu eres diferente de mí tu tienes una tara y yo no. Siempre tuve la sensación de que gracias a Dios esto no me ha ocurrido a mí, que esto podía ocurrirle a cualquiera. La vida puede quebrantar emocionalmente a cualquiera.

Bueno al final abandoné este programa e incluso dí conferencias sobre el programa, me involucré mucho, ya de mozo en el campo se la salud mental. Y fuí a ver al superintendente y le dije que éramos unos 12 y que queríamos hacer mas cosas que visitar pacientes, hacer excursiones, limpiar las salas y hacer fiestas. Pensábamos que sería de mucha ayuda tener un paciente cada uno al que visitar cada semana, durante el año escolar. Y había una trabajadora social encantadora que iba a supervisarnos y que le llevaba dos horas a la semana supervisarnos. El superintendente del hospital se enfureció con nosotros, pero al final se dió cuenta de que si nos íbamos nos iríamos a otro hospital, en realidad eramos lo mejor que le había sucedido en mucho tiempo. Ya que estabamos obteniendo buena publicidad para el hospital. Entonces al grupo de 12 personas no dieron 12 pacientes, en tan mal estado que pensaron que no podíamos hacerles más daño. De los que pensaban que iban a pasar toda su vida en hospitales psiquiátricos. Y describo esta escena y los resultados. Sacamos a todos los pacientes del hospital excepto a tres. Y tras un periodo de tiempo solo dos o tres volvieron. Así que aprendía de inmediato que los tratamientos psiquiátricos estaban haciendo más mal que bien en el Hospital Mental Estatal, espantosamente mal, por lo que el secreto para ayudar al ser humano más perturbado eran las relaciones humanas.

Ahora examinemos el problema más grave, el de la persona que se vuelve más loca, muy, muy loca, digamos que se trata de una chica de 16 años, y de repente tras un periodo de timidez y de retraimiento. Y de sentirse diferente de otras chicas. Esta chica empieza a oir voces, voces que la culpan de cosas. Voces que son crueles con ella. Empieza a pensar que es alguien muy especial y el centro de una gran actividad de otras personas. Piensa que su padre y su madre trabaja para la CIA. Vió en un momento dado que su madre tenía cola y su padre tiene cuernos. Y está terriblemente asustada. ¿Que está pasando aquí? El problema es que las conexiones sociales , el entramado social de esa persona empiezan a venirse abajo. Cuando las personas funcionan con normalidad son muy creativas. Pero cuando las personas se derrumban, obtiene un denominador común más bajo, y las cosas aparecen ser iguales de persona a persona. La persona psicótica sufre alucinaciones o delirios.

Y sus pensamientos empiezan a ser extraños y a no tener sentido. Y está muy asustada, ¿que está ocurriendo aquí? En el caso de que la persona fuera diagnosticada de esquizofrénica, yo no uso esos diagnósticos, la persona ha sido muy tímida y retraída, la persona deja de confiar en las personas.

En el caso de ser diagnosticado con esquizofrenia uno se mete en metáforas muy malas, poesía rota, experiencias de pesadilla, nada reconfortantes.

¿Por lo tanto a donde acudes cuando dejas de confiar en las personas?

¿Que haces cuando estas tan avergonzado? Cuando no te fías de nadie. ¿Donde vas?

¿Cuál es el principio de la recuperación de esta persona?

No es muy complicado.

Es la construcción de una relación de confianza con alguien.

Y si los padres son responsables y están dispuestos al restablecimiento de las conexiones sociales dentro de la familia. Esa es la respuesta.

Soprendentemente uno de los momentos más asombrosamente efectivos, es la primera sesión con una persona joven poco medicada, con suerte no medicada en absoluto, que acaba de llegar y está muy muy loca. Y uno se sienta tranquilamente con esa persona

Yo empiezo diciendo, puedes contarme lo que quieras porque yo nunca encierro a las personas en contra de su voluntad. Yo no prescribo medicamentos cuando las personas están muy alteradas.

Quiero decir que puedes contarme las cosas más aterradoras que no voy a darte psicofármacos.

Entonces puedo observar que parte del miedo desaparece. Cuando la persona piensa que sus sentimientos me importan.

Y quiero crear un espacio afectuoso un aura de afecto y empatía, porque en realidad lo siento. No soy muy bueno fingiendo, creedme. Bajo esas circunstancias vemos retornar a la persona de un estado de profunda locura, uno observa que en 45 minutos la persona no ladea la cabeza para escuchar, o mirando a través de la ventana, o con los ojos clavados en los píes. La persona se está relacionando contigo y le preguntas, ¿todavía oyes cosas? La respuesta puede ser no.

Ahora si uno tiene al padre o a la madre, allí, y quizás a la abuela, o quizas a otra persona de la familia o a un amigo. Y uno habla con ellos de como deben ayudarles a sanar sus relaciones. No va a ser una culpabilización de quién hizo quién. Vamos a hablar de como relacionarnos entre nosotros de modo afectuoso. Y uso la palabra afectuoso.

Se que las personas se pasan decadas yendo al psiquiatra, y nunca oyen esa palabra. Pero creo que es la palabra clave, ¿Como vamos a comunicarnos de un modo afectivo afectuoso? Y quizas para empezar con respeto bastará. Así que no seamos irrespetuosos. Se que estamos todos alterados pero no intentemos otro enfoque. Y si la familia y lo padres responden a eso pueden ayudar a la persona en cuestion de semanas. Nisiquiera meses o años, uno puede ayudar a alguien que tuvo una crisis en verano, volver a la escuela en Otoño. Ahora esto no es algo nuevo. Esto no es una gran terapía en acción. De hecho si uno quiere ser un buen terapeuta debe evitar ser un gran terapeuta. Uno debe pensar si sus pacientes y clientes.

Pero esto se ha hecho una y otra vez durante siglos.

En el siglo 19 y a finales del siglo 18 había una terapia moral. En la que las instalaciones dirigidas por quaqueros, la familia Tuke en inglaterra, donde trataban a personas de lo mas perturbadas.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s